"He aprendido a andar; desde entonces me abandono a correr. He aprendido a volar; desde entonces no espero a que me empujen para cambiar de sitio. Ahora soy ligero. Ahora vuelo. Ahora me veo por debajo de mí. Ahora baila en mi un Dios.
Asi habló Zaratustra."
-"Del leer y escribir" del libro "Así habló Zaratustra" de F. W. Nietzsche-


Mostrando entradas con la etiqueta experiencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta experiencias. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de junio de 2009

un dia para disfrutar

hoy es uno de esos días de los que siempre me acordaré, para sumar a esos otros días que se van acumulando en la memoria y que, aunque pase el tiempo, podrás comentar y decir: sí, yo fui testigo.
La lista comienza con aquella tanda fatídica en Sevilla donde un desconocido equipo rumano arrebató al Barça lo que pudo ser su primera copa de Europa, este y la derrota del Potro de Vallecas contra Whitaker por los puntos, son unos de los pocos recuerdos negativos sin embargo los recuerdos positivos se acumulan. A bote pronto se me vienen a la memoria, sin evitar que los pelos se me pongan como escarpias, el gol de Koeman contra la Sampdoria, Joselito encerrado en las Ventas con Seis Toros Seis dando toda una lección de como se usa el Capote, Miguel Induraín doblando en Luxemburgo a todos, A Olano en Colombia con la rueda pinchada durante los dos últimos quilómetros, a Messi suspendido en el aire como si de un personaje de Matrix se tratara marcando con la cabeza...
Esta madrugada Pau ha conseguido ganar el anillo de la NBA, que sumado al Campeonato del mundo en Japón (aunque no jugó el último encuentro) y la final de los Juegos Olímpicos de Pekín (el mejor partido de la historia del Baloncesto) se esta convirtiendo en uno de los principales protagonistas de esos pedacitos de memoria que flotan en mi cerebro.

hoy si que puedo decir: Yo no estuve allí pero por lo menos lo ví...

viernes, 19 de septiembre de 2008

Quitando telarañas.

Este verano de 2008 se va acabando y volvemos a nuestras rutinas. He sacado la escoba y el plumero para quitar la gran cantidad de polvo que se había acumulado en mi blog. Ha sido un verano largo y entretenido, con grandes acontecimientos sobretodo deportivos:
Nuestra selección de Fútbol se proclamó campeona de Europa, algo en lo que solo unos pocos confiábamos. No es por ponerme medallas pero yo siempre pensé que esto algún día sucedería y muchos me miraban como a un loco.
El Tour de Sastre, ganado con mucho merecimiento, acompañado por los magníficos resultados del ciclismo español en general. El anuncio de la vuelta de Armstrong al profesionalismo, dicen que motivado por la falta de calidad del pelotón actual, (aunque, sinceramente, yo creo que fue en su época en la que no había grandes corredores, solamente Beloki le plantó cara, y si no se hubiera fracturado el fémur en aquella fatídica etapa del Tour bajando el puerto de La Rochette, el americano no tendría en su palmarés siete rondas galas.)

Los juegos olímpicos de Pekín con algunas actuaciones relevantes, como el Baloncesto, el hockey, el balonmano, el waterpolo, el ciclismo. Pero con unos resultados algo más bajos de lo esperado.

En fin, un gran verano para los practicantes del sillón-ball.

Personalmente ha sido un estío bastante interesante, viajando por toda España, descubriendo algunos de los rincones de España que aún no conocía como Almería o Pontevedra. Estuve buceando en la ria de Aldán en las Rías Baixas, con un gran amigo que deja Madrid para volver a su tierriña. Me sentí un poco Clint Eastwood caminando por el oeste americano en pleno desierto de Tabernas, en Almería. Fui testigo directo de un hecho histórico del automovilismo español al presenciar la primera carrera del circuito urbano de Valencia (pena que la emoción se acabara en la tercera curva, por cierto, lo mejor que puede hacer Alonso es quedarse en Renault y volver a hacer un coche ganador, o sino irse a BMW y aprovechar el gran coche que tiene la escudería alemana. Pero no me gustaría que acabe en Ferrari, como ya demostró no necesita tener el mejor coche para ser campeón además si lo hace ¿a quien odiaran los ferraristas?)

Es una pena que ya se vaya agotando este verano pero como dice la canción del Dúo Dinámico, "el final del verano llegó y tu partirás..."


-apaga un momento mi minicadena y ponte melancólico escuchando esta gran canción-

martes, 1 de julio de 2008

Cuento de un niño inocente

Como hace tiempo que no actualizo y últimamente no estoy muy inspirado he decidido usar una vieja y tonta historia que me ocurrió cuando era más joven.

Se me viene a la cabeza aquella vez que alguien arrancó un aro de una de las canastas del parque de Las Cepas y la dejó tirada. Yo la encontré y se me ocurrió que lo mejor que se podía hacer con ella era coger unos tornillos y colgarla de la valla. La cancha de este parque situado frente a mi casa, está en una cuesta, por lo que por un lado de la pista hay un pequeño talud enladrillado de un metro y medio de altura y por encima hay un pequeño pradito donde puedes observar, tumbado entre las sombras de los abetos y sauces, como juegan al fútbol y al baloncesto dentro de la pista. Para evitar que algún despistado caiga desde el talud se instaló una valla metálica que rodea todo el perímetro. Crucé la calle hasta mi casa, cogí unos tornillos, unas tuercas y una llave, nadie me vio cogerlas, cosa que evitó tener que responder preguntas. Ya de nuevo en el parque, con la destreza que me caracteriza, coloqué el aro firmemente en la valla.

Siempre quise ser una estrella de la NBA, mi ídolo era Spub Web, un jugador de muy baja estatura pero que realizaba unos mates extraordinarios, yo tenia algo que me semejaba a él, su baja estatura, pero no la habilidad para llegar al aro, así que decidí colocar el anillo metálico a una distancia del suelo que me permitiera emular a mi ídolo. Creo que lo coloqué a unos dos metros del suelo, con esa altura pude machacar la canasta quitando esa frustración que llevaba conmigo desde los inicios del colegio donde jugaba en el equipo de baloncesto.

Horas más tarde, observaba como jugaban al fútbol desde mi casa, eran los chavales mayores de mi barrio. En un momento del juego uno de los chicos observó como uno de sus compañeros corría por la banda pegada a la pared, estaba tan solo que el pase estaba cantado, y no lo dudó, le propinó una patada al balón dirigiéndolo hacia su compañero desmarcado, lo vio tan claro que las ganas de darle un pase de gol, hizo que se excediera en sus fuerzas, y el balón salió de su pie demasiado elevado. Jesús, que era el jugador desmarcado, miraba la bola aproximándose como un avión, pensó que debería esforzarse si quería llegar a recibir el balón, por lo que salto con todas sus fuerzas para conseguir alcanzarlo. Se elevó con tanta violencia como mala suerte, ya que estrelló su sien contra el aro. Cayó a plomo sin sentido, permaneció durante unos interminables segundos tirado en el suelo.

Yo cerré mi ventana y me tumbe, no quería saber nada y tampoco quería que nadie me vinculara con aquel acontecimiento. Nadie supo quien fue quien colocó el aro, pero durante mucho tiempo me persiguió el temor a que alguien me delatara.

martes, 20 de mayo de 2008

A mis BLOGS hermanos

Este blog se creó, como otros muchos, a raíz de una práctica para una asignatura de periodismo. En mi caso, nunca me había planteado tener un espacio donde plasmar mis pensamientos y que estuvieran expuestos de cara al público, para que cualquiera que pase los conozca. Al principio tenia un poco de pudor, ya que escribir lo que uno piensa es desnudar el alma, mostrándola tal y como es al resto del mundo, con mis virtudes y mis defectos. Uno se plantea si a otra persona le puede interesar lo que, a alguien como yo, se le pasa por la cabeza. Pero le he empezado a coger el gustillo a este mundillo de los blogs. En estos momentos cada noche se me ocurre un tema o me sucede una circunstancia que podría utilizar como argumento para una entrada. Incluso me da igual que nadie entre en el blog, simplemente me sirve como una pequeña terapia de desahogo.
Con respecto a los blogs, no los entiendo como un fenómeno periodístico, quizás, haya alguno que sí se pueda catalogar de esta manera, pero lo veo más como un escaparate hacia el resto de la gente, un espacio íntimo y personal, pero a la vez público, donde compartir tus vivencias, pensamientos, sentimientos o criticar los de otras personas.
Para realizar la segunda parte de la práctica, confieso que no he mirado todos los blogs como debería, pero en estas fechas no se tiene mucho tiempo. Me ha gustado el hecho de ver nacer y crecer los blogs de mis compañeros, permitiendo conocer muchas de las motivaciones, que en muchos casos nos unen, creando un acercamiento mayor entre nosotros. Son muchos los blogs (por lo menos 60) lo que hace casi imposible tener una opinión muy contrastada de todos, los hay muy buenos, con historias realmente curiosas, y los hay que son infumables, (quizás uno sea el mío, jejeje), a veces pecamos de verborrea (a mí me pasa mucho) y hacemos unos verdaderos “tochos” que no nos los tragamos ni nosotros mismos. Por eso me gusta mucho el de Vicente Gutiérrez, en Quid pro quo porque hace entradas breves y concisas, pero no por ello faltas de contenido y de ingenio. Las Grandes Preguntas de Paula me parece fantástico, me encanta su surrealismo (A ver si añades más fábulas de las tuyas). Otro que tiene mucha gracia es el Pato laqueao de Purificación Salgado. También me gusta el de Marina Pérez, La magia de la radio, ya que la radio es algo que siempre me ha gustado, y más si se hace con humor. En el de Fátima Gil puedes ver fotos hechas desde donde se ve mejor. ¡Qué grande el video que puso Lizette!. El blog de Maika Olivera además de tener una presencia muy agradable se lee muy fácilmente, al igual que el de Leire Romero . En el de Aimara, ¡Qué vida más dura! ya solamente por la foto merece la pena entrar, pero además habla de música desde otro punto de vista y de forma muy interesante. El de Analiza Scifo, (el mismo apellido que el grandioso Enzo, personaje que motivó mi nick) resulta curioso, además, es de elogiar el esfuerzo que hace por escribir en español. Por cierto, criticas los colores llamativos, y has hecho un blog para poner en forma a nuestras retinas. Al igual que Irene Rivas, Son cinco minutos (un poco obscuros), que tiene un video graciosísimo y otro entrañable creado por ella. Si queréis una bonita reflexión periodística pasaros por aquí Pinceladas de Madrid. Uno de los que más me han gustado es Amanece en el Inframundo quizás porque es una mirada muy personal a esas pequeñas cosas que nos rodean.
He disfrutado mucho haciendo y leyendo Lucianosabe de fútbol, blog que tenemos entre Pablo López Orosa, Carlos Morán, Joaquín Calderón y yo, sin duda alguna (y no es porque esté yo delante) es el más gracioso de todos (y apostaría que el más global y visitado). Y por fin, mi premio a la “constancia” por su seguimiento y comentario de otros blogs es compartido y va para... Rodrigo Domínguez (anda que no has dado publicidad a Lazotea, ;) y Gracia M. Martos que con Desinterés General se lleva también el premio al blog más actualizado.
Un saludo y pido disculpas por que hay muchos que no he podido leer en profundidad.
P.d.- perdón por el “tocho”.

lunes, 12 de mayo de 2008

¡Ay,Mira el payo que no sabe bailar!

El pasado Domingo viví una experiencia que nunca pensé que viviría, algo bastante inusual, un Bautizo Gitano.

Un compañero y amigo de etnia gitana me invitó al bautizo de su hija, Natalia un niña monísima de pocos meses de edad. Al principio, a uno le entran las dudas, es inevitable, a pesar de ser una persona muy sociable y tolerante, que algún prejuicio y algo de desconfianza surja ante una invitación de este calado. ¿Qué pinto yo en un sintió así?, es un pensamiento que no niego, fue recurrente en varias ocasiones. Yo desconozco la mayoría de las costumbres gitanas pero la amistad con mi compañero, la curiosidad , un poco de espíritu periodístico, además de las ganas de fiesta me llevaron a presentarme al convite.

El bautizó tuvo lugar en una iglesia de Torrejón de Ardoz, por ciclísticas circunstancias ajenas a mi persona llegué unos minutos tarde a la iglesia, por lo que cuando entré, la ceremonia ya estaba empezada. Lo primero que me llamó la atención al entrar es ese olor a tierra mojada y sudor que había en toda la iglesia, olor avinagrado que desprenden los gitanos y que abotargaba toda la estancia. En el interior se encontraban unas treinta personas, todas ellas de etnia gitana, y gran parte, niños pequeños. Había un desorden inaudito en el templo, bebes llorando, niños correteando entre las bancadas, el cura explicando lo que se tenía que decir y hacer, por desconocimiento de la liturgia de todo el personal. Nada que ver con esas misas donde los feligreses se saben de memoria todo el rito. El párroco, un señor de avanzada edad y con una peculiar dicción, en seguida entendió la situación en que se encontraba y relajó el protocolo. Mi presencia en este grupo llamaba tanto la atención que incluso el cura me preguntó si iba con ellos, aunque él no era el único extrañado, todos los que no me conocían me miraban con sorpresa, sobretodo los niños, que al tener menos vergüenza, me clavaban sus miradas fijamente -¿Qué querrá este payo?- supongo que se preguntaban. Tras el rito del bautismo, nos fuimos a la parcela de mi compañero para seguir celebrando la fiesta. Las miradas de extrañeza no cesaban, pero poco a poco, tanto yo como el resto de la gente fuimos perdiendo la timidez, y comencé a integrarme en el grupo. A los niños, con edades entre los seis y los once años, les llamaba mucho la atención mi altura, que aunque es una medida bastante corriente, un metro ochenta centímetros, a ellos les parecía mucho, y exclamaban asombrados -“¡seguro que juegas al baloncesto!,
¡por lo menos medirás tres metros!-.

Yo no le di mucha importancia hasta que un rato después apareció un muchacho de unos dieciocho años rodeado por varios de estos chavales, se puso a mi lado observándome y tratando de constatar lo que supongo le habían contado los otros, de repente exclamó- ¿Cuánto mides?- a lo que respondí divertido y sorprendido, -Menos que tú, fijo.- siguió con su interrogatorio:

-Pero ¿Cuánto?-

-Uno ochenta, seguro que tu mides por lo menos uno ochenta y cinco, ¿no?-

-uno ochenta y cuatro-

Trás este dialogo se fue ufano y henchido al comprobar que seguía siendo el más alto del poblado.

"Nunca lloro delante de la gente, así nadie recordará mis penas"
Vicente García